
PADRE DE LA PATRIA
Yapeyú te vio nacer
en un día de febrero,
así comenzó tu historia
la de un valiente guerrero.
Siendo apenas un niño
se inició tu gran carrera
y en las tierras españolas
quedó marcada tu huella.
Mas tu Patria añorabas,
decidiste regresar
y empezar a luchar
para América emancipar.
En un glorioso día de 1812
tu Regimiento formaste
¡Granaderos vencedores!
que allá en San Lorenzo
lucharon como leones
y en su primera batalla
resultaron triunfadores.
No tan sólo anhelabas
liberar a tu Nación
del invasor español
que quería doblegarla,
también ansiabas mirar
a una América libre,
Perú contó con tu ayuda
al igual que lo hizo Chile.
Mas algo que no deseabas
era la lucha entre hermanos
ver la sangre derramada
de argentinos enfrentados.
Emigraste hacia Francia
con tristeza y humildad,
rechazaste los honores
que te querían brindar
y un 17 de agosto
tu vida llegó a su fin
lejos de tu tierra amada
allá en el otro confín...
Pero por siempre serás
el prócer más venerado,
el Gran Padre de la Patria
y el más valiente soldado.
Gracias mi Gran General
por los ejemplos dejados
a todos los argentinos,
por tu honor y tus victorias,
por tu valor, por tu gloria,
por tu vida tan austera,
por tus palabras sinceras.
por tu conducta intachable
por tu vida admirable.
Gracias Santo de la Espada
de los Andes el señor
Argentina te recuerda
¡¡HONOR AL GRAN LIBERTADOR!!
Yapeyú te vio nacer
en un día de febrero,
así comenzó tu historia
la de un valiente guerrero.
Siendo apenas un niño
se inició tu gran carrera
y en las tierras españolas
quedó marcada tu huella.
Mas tu Patria añorabas,
decidiste regresar
y empezar a luchar
para América emancipar.
En un glorioso día de 1812
tu Regimiento formaste
¡Granaderos vencedores!
que allá en San Lorenzo
lucharon como leones
y en su primera batalla
resultaron triunfadores.
No tan sólo anhelabas
liberar a tu Nación
del invasor español
que quería doblegarla,
también ansiabas mirar
a una América libre,
Perú contó con tu ayuda
al igual que lo hizo Chile.
Mas algo que no deseabas
era la lucha entre hermanos
ver la sangre derramada
de argentinos enfrentados.
Emigraste hacia Francia
con tristeza y humildad,
rechazaste los honores
que te querían brindar
y un 17 de agosto
tu vida llegó a su fin
lejos de tu tierra amada
allá en el otro confín...
Pero por siempre serás
el prócer más venerado,
el Gran Padre de la Patria
y el más valiente soldado.
Gracias mi Gran General
por los ejemplos dejados
a todos los argentinos,
por tu honor y tus victorias,
por tu valor, por tu gloria,
por tu vida tan austera,
por tus palabras sinceras.
por tu conducta intachable
por tu vida admirable.
Gracias Santo de la Espada
de los Andes el señor
Argentina te recuerda
¡¡HONOR AL GRAN LIBERTADOR!!


